Columnas de Profesionales
 
POBRE CIUDAD DE SAN PABLO


Jorge Luiz Mussolin
é jornalista especializado en Mídia Exterior e Editor do Sistema de Notícias eAgora

 
 
 
INDICE
 
 
  Pobre ciudad de San Pablo  
  El Concepto  
  Minas Gerais y la lucha contra la polución visual  
  Un paso decisivo para la publicidad exterior en Brasil  
  Lecciones difíciles  
  Planificación ausente  
La actitud de la Prefectura de la ciudad de San Pablo, intentando eliminar la Publicidad Exterior en la ciudad, solo está produciendo un brutal desencuentro de informaciones, una avalancha de acciones judiciales y revueltas entre muchos sectores organizados de la sociedad.
   Gilberto Kassab, vice-prefeito que heredó el comando de la mayor ciudad de Brasil, sin siquiera haber recibido un voto de la población, está consiguiendo un hecho histórico: unir todos los sectores de la sociedad paulista contra él.
   En setiembre pasado, Kassab consiguió la aprobación del llamado proyecto Ciudad Limpia. El mismo extinguirá toda manifestación de la Publicidad Exterior en la ciudad de San Pablo, excepto las canalizadas en piezas de mobiliario urbano (solo refugios peatonales en para de ómnibus y relojes de calle cuyos contratos vencen en julio de 2007). Además de eso, el proyecto reformula toda la parte de anuncios indicativos de comercios, reduciendo drásticamente a un tamaño único tanto luminosos como marquesinas y los banners de las vitrinas.
   Con la nueva ley, no es solo el sector de la Publicidad Exterior quien será afectado por perjuicios, ya que la misma pretende (¿pretende?) organizar los anuncios del comercio también. Los cálculos hechos por especialistas estiman en más de millón de reales lo que deberá ser desembolsado por los comerciantes para adaptarse a la ley. La última fue promulgada hace tres años y los propios comerciantes reclaman que no es posible pasarse el tiempo en adaptaciones a normas que son alteradas en tan corto lapso. Es necesaria la estabilidad. Es necesaria la responsabilidad por parte del Poder Público y no estar cambiando las reglas de una hora a la otra. El plazo para que los comerciantes se adapten a las nuevas normas termina en marzo de 2007.
   Con eso, la ciudad de San Pablo será, a partir de enero de 2007, la única en el mundo sin ninguna manifestación de Publicidad Exterior.
   La Prefectura defendió el proyecto alardeando que la gran mayoría de la población lo aprobaba (particular no vi ninguna investigación en manos del prefeito y de su secretario y ninguna en la prensa en general), y deseaba una ciudad con menos polución. Las investigaciones hechas en San Pablo por IBOPE mostraban mientras tanto, una realidad bien distante de lo que la Prefectura afirma.
   Los profesionales de IBOPE OPINIÃO realizaron una serie de preguntas para la población y de los principales ítems se lograron los siguientes resultados.
   ¿Cuáles son los problemas que más incomodan a los habitantes de la ciudad de San Pablo? Los resultados del sondeo mostraron que son la falta de policías (inseguridad) con un 22%, el desempleo con el 21% y la violencia con el 10%.
   A la pregunta ¿Cuáles son las áreas más problemáticas? Las respuestas fueron Desempleo 58%; Salud 55%; Seguridad Pública 48%; y Educación 33%.
   ¿Cuáles son los problemas más graves en San Pablo?
   La polución del aire fue el campeón con el 61% de respuestas; seguida por la polución del agua con el 18%; la polución sonora con el 10% y, finalmente, la polución visual con un 9%.
   Una vez identificados los problemas, la Ibope intenta descubrir lo que la población de San Pablo entiende por polución visual? Las respuestas no tuvieron ninguna sorpresa apuntando a elementos bien visibles como graffitis y pintadas de medianeras (32%), carteles colgados de los postes y los afiches de mala calidad que anuncian clubes nocturnos o bailes (18%), carteles pintados a mano (17%), pasacalles (15%) y outdoors (13%).
   La sociedad tiene una visión que indica que los mayores responsables de la polución en la ciudad en verdad son la propia prefectura (37%); la misma población (37%) y las empresas de publicidad, que también tiene su culpa, con 22%.
   ¿Cuáles son los elementos que más polucionan la ciudad? Fueron considerados por la sociedad como los villanos los graffitis (81%); los posters de paredes de dudosa calidad, llamados allá lambe-lambe (58%); los pasacalles y carteles pintados a mano (37%), los muros pintados (34%) y los outdoors (11%).
   Si ese sondeo fuese tenido en consideración por nuestras autoridades, estaríamos ante otra cuestión. ¿Quién quiere realmente cambiar la ciudad?
   ¿Tal vez sean apenas algunos pocos tecnócratas encerrados en sus oficinas que no comprenden la dinámica de la ciudad? ¿Serán tal vez arquitectos extremistas que consideran como un ambiente urbano todo lo que pueda existir, excepto la publicidad exterior?
   En verdad, la prefectura de San Pablo no quiere cambiar la ciudad. Ella quiere dejar de tener el trabajo de fiscalizar una actividad que, como cualquier otra, genera abusos y exageraciones que superan lo legal. Mas esos abusos e ilegalidades deben ser implacablemente fiscalizados y combatidos, cosa que aquí no acontece por motivos como la corrupción, la falta de personal calificado y los intereses políticos.
   La ciudad de San Pablo es un organismo vivo, mutante, que renace cada día. Es como una ciudad milenaria que está construida sobre las ruinas antiguas, todos los días. Barrios enteros son olvidados de una hora para otra, abandonados y finalmente demolidos para el surgimiento de nuevos emprendimientos. No tenemos memoria de nuestro pasado y no tenemos certeza de nuestro futuro si la prefectura prosigue con estas acciones esdrújulas de querer parar con una actividad lícita.
   Todos, menos la Prefectura, saben que esa ley no será cumplida y mucho menos fiscalizada ¿Cómo quedará San Pablo después del 1º de enero de 2007? Exactamente igual a lo que era antes de eso.
   Afirmar que San Pablo será una ciudad más bonita y con mejor calidad de vida, simplemente retirando todas las piezas de Publicidad Exterior, es querer aplicar para la sociedad y para el medio, la increíble historia del pescador. Que crea el que quiera!
   Ahora, en el final de este año, después que las dos acciones implementadas por el Sindicato regional fueran rechazadas por los tribunales, las empresas recurrieron a la justicia a través de acciones individuales. Como resultado, en cada día, salen sentencias contra la Prefectura, preservando el derecho de las empresas a continuar con sus negocios después del 1º de enero de 2007. La misma intenta desdoblarse para anular las preliminares, pero garantizo que al final, las empresas tendrán sus derechos preservados.
   En una de las sentencias emitidas contra la Ciudad Limpia está el razonamiento claro de un juez responsable por su despacho. La sentencia dice: “las restricciones parecen no observar la racionalidad y la proporcionalidad, en la medida en que, algo que se sabe, bastaría que la municipalidad ejerciera su poder de policía y fiscalizara la publicidad irregular para las agresiones al medio ambiente terminaran. Ahora, la ley 13.525 del año 2003, ya establecía parámetros que tenían por objetivo la restricción a la polución visual, de aparece dudoso que, en apenas tres años, la referida ley fuese absolutamente inoperante. En verdad, la municipalidad, por medio de la impugnada ley, confiesa su absoluta inoperancia en cuanto a la posibilidad de proceder en la adecuada, efectiva y desinteresada fiscalización de la publicidad exterior, prefiriendo simplemente prohibir toda actividad lícita hasta entonces autorizada por la propia municipalidad. La municipalidad, también podría tener competencia para la legislar sobre la protección al medio ambiente (y no la publicidad comercial), debe hacerlo con el objetivo de disciplinar la fiscalización, para establecer los procedimientos para la obtención del licenciamiento y para imponer sanciones a los infractores. No puede, entre tanto, promover una verdadera intervención de la actividad económica, bajo la pena de grave ofensa a lo dispuesto por el artículo 173 de la Constitución.
   Un lector de mi columna, me escribió argumentando que “son centenas de empresas y asociaciones (y podrían ser millares de empresas de comercio) recurriendo a la justicia por sus derechos. Ya era sabido que una ley tan radical e irresponsable, que acaba con miles de empleos, cierra las actividades de centenares de empresas de publicidad y perjudica a todo el sector de comercio de la ciudad, sería respondida por sus aspectos inconstitucionales y por contravenir otras leyes.
   En lugar de rever la cuestión y obtener un consenso que beneficie realmente a la ciudad, a la sociedad, los trabajos y los empresarios, la prefectura promete apelas a cada una de las sentencias.
   Pero ¿Quién irá a pagar esa cuenta? ¿Nosotros, los contribuyentes que ya pagamos impuestos abusivos en vano? ¿Quién va a pagar la cuenta de las indemnizaciones que esas empresas y asociaciones seguramente irán a realizar contra la prefectura por los perjuicios que la ley ya causó? ¿Nosotros, ciudadanos, de una ciudad tan carente, tan necesitada de seguridad, educación, salud, saneamiento, transporte y empleo?”

   Interesante ¿verdad? Parece que solo la prefeitura no ve eso.
   Ahora que el plazo dado por la prefeitura se está agotando, las sentencias contra la misma deben aumentar en número. Además de eso, los funcionarios de esas empresas, se deberán manifestar (ruidosamente) contra el Prefeito, así como hicieron los estudiante cuando ocurrió el aumento de tarifas de ómnibus.
   Eso mostrará a nuestras autoridades que, cuando se habla de la extinción de una actividad económicamente válida y legal, no se debe tener en cuenta solamente el valor que dejará de ser recaudado por el municipio, sino cuanto dejará de facturar la industria. Estamos hablando también de miles de personas que tienen un empleo digno, que tienen familia, que tienen sueños y que quieren vivir en paz, solo trabajando. ¿Hacia dónde debemos enviarlas?
   Queda así una pregunta que todavía no le han hecho a nuestro prefeito.
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EL CONCEPTO


Gustavo Arabián
Presidente de BOX 5 Comunicación

 
   

  Hay días en los que uno trata de tomar distancia de la profesión e intenta ponerse en el rol de un simple y común… target, y dejarse impactar como cualquier ser humano, por los efectos de la creatividad y la estrategia de medios. 
   La verdad es que es difícil sostener ese rol durante mucho tiempo pero, mientras dura, uno va reafirmando y verificando algunas convicciones; y en ese sentido me quedo con una palabra que es clave en todo este magma de mensajes y estímulos que debe soportar el ciudadano común y que es la base de la efectividad de una campaña publicitaria: el concepto. 
   En este sentido, si hay un medio que se nutre fundamentalmente de este pilar básico de la comunicación es la vía pública. En vía pública no hay tiempo para otra cosa que no sea comunicar un concepto claro. 
   Y el hecho que no haya tiempo ni otros recursos como en sus primos audiovisuales, hace que desde la creatividad, haya que poner todos los sentidos en la búsqueda de la máxima idea con los menores recursos. 
   Pero esto no significa en absoluto, menor calidad de pieza publicitaria. Entender que la creatividad en vía pública no es adaptar un aviso de revista a 148 x 110 cm. es parte del asunto. 
   No debe haber medio que se nutra tanto de la escasez de recursos disponibles como la vía publica, pero cuando esto es superado con creatividad el efecto es atrapante. 
   Es difícil que el mundo se detenga para que haya mas tiempo para mirar un cartel, pero sí lograr que alguien se pare algunos segundos más para verlo… y en esto el concepto y la resolución creativa es todo.

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MINAS GERAIS Y LA LUCHA CONTRA LA POLUCIÓN VISUAL


Jorge Luiz Mussolin
é jornalista especializado en Mídia Exterior e Editor do Sistema de Notícias eAgora

 
   

Como afirmamos en nuestro artículo anterior, el ejemplo del Sindicato de Empresas de Publicidad Exterior de San Pablo podría servir para que otras entidades semejantes iniciaran el trabajo contra la ilegalidad y la polución visual. En ese camino, el Sindicato de Empresas de Publicidad Exterior de Minas Gerais propuso un acuerdo operacional con la Prefeitura local para profesionalizar y regular el mercado, tornando la fiscalización más ágil y eficiente. 
   De acuerdo con el Sepex-MG, la ley es tan compleja, que ni siquiera las propias regionales municipales entienden como aplicarla. "No existe uniformidad en las acciones punitivas. Lo que es cobrado de una forma por una regional no se aplica en otra y viceversa", declaró el presidente de la entidad, Alexandre Davis. 
   En una entrevista con el diario "Estado de Minas", en su edición del día 10 de febrero, el secretario de Política Urbana de PBH, Murilo Valadares, admitió que "el código aportó mucho y crió una industria de los recursos". La lucha del Sepex-MG por la aprobación del PL 550/05 consiste exactamente en acabar con los recursos judiciales, para que las empresas trabajen dentro de una ley justa y uniforme. 
   En la misma entrevista, Murilo Valadares, afirmó que las leyes del código son rígidas y dificultan la participación de Belo Horizonte en las campañas publicitarias nacionales. El secretario también acreditó que "la ciudad está muy poluída y es preciso reforzar la fiscalización", lo que confirma la importancia del apoyo de cooperación operacional propuesto por la Sepex-MG a la Prefeitura. 
   Actualmente, las empresas están en proceso de requisitoria de la nueva autorización de funcionamiento para 2006. Los proyectos que no están dentro de las normas, están siendo removidos de las rutas, y los dueños de las empresas también reciben multas. En casos reincidentes, el valor de la multa es doble. La Sepex-MG en tanto, refuerza aquí, más de una vez, la creencia que solamente un acuerdo entre la prefeitura y el sindicato será capaz de limpiar Belo Horizonte de la publicidad ilegal. 
   La cuestión de la polución visual es más compleja de lo que se imagina y engloba muchos otros sectores ajenos a las empresas de publicidad exterior. En 2005, fueron emitidas por la Prefeitura de Belo Horizonte más de 26 mil guías de arrendamiento para la utilización de espacios. De ese total, poco más de mil son de espacios de publicidad exterior, gerenciados por empresas de Sepex-MG (afiches, outdoors, kioscos de diarios, publicidad en ómnibus, paradas de ómnibus, entre otras). Los restantes, casi 25 mil proyectos, constituyen otros tipos de comunicación visual, como letreros, frentes de negocios, totems, placas indicativas de establecimientos comerciales, comunicación volante, entre otros. 
   Esa confusión entre Publicidad Exterior y polución visual es común también en la ciudad de San Pablo, cuando los técnicos llegan a citar números fantásticos como 10 millones de piezas. En realidad, se confunden muchos anuncios indicativos (los que señalizan las actividades comerciales), con las piezas de Publicidad Exterior, cargando para el segmento la culpa por los males causados por otras actividades. Eso es sin hablar de las condiciones ilegales como los graffitis en las fachadas y los anuncios indicativos mal cuidados. Sumemos a esa percepción distorsionada el aspecto de conservación de la ciudad en si, con fijaciones expuestas en postes, basura desparramada por las calles y calzadas mal cuidadas. El escenario para los defensores de la lucha contra la polución visual está montado. ¿Por qué solo el sector de la Publicidad Exterior debe ser atacado por eso? 
   Es hora que las autoridades separen las cosas y hagan presión efectiva sobre otras entidades (como las que controlan el comercio en general), para que orienten a sus asociados para los cuidados necesarios para preservar el ambiente urbano.

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UN PASO DECISIVO PARA LA PUBLICIDAD EXTERIOR EN BRASIL


Jorge Luiz Mussolin
é jornalista especializado en Mídia Exterior e Editor do Sistema de Notícias eAgora

 
   

Recientemente, en San Pablo, la mayor ciudad del país, el SEPEX -Sindicato das Empresas de Publicidade Exterior do Estado de São Paulo- firmó con la intendencia local, un compromiso del más alto significado. 
    A través de ese acuerdo, las empresas asociadas al Sindicato, se comprometen a retirar de la vía pública las piezas de publicidad que estén fuera de los marcos de la Ley Municipal nº 13525/03. Por otro lado, la intendencia se compromete a actuar y retirar las piezas que sean instaladas en el mismo lugar donde ya fueron retiradas, en un plazo de 72 horas a partir de la comunicación o denuncia efectuada por el Sindicato. 
    Con ese compromiso, el Sindicato también da un mensaje a las agencias, anunciantes y a los propietarios de inmuebles donde los anuncios fueran a ser instalados: que analicen las piezas publicitarias, en cuanto a su encuadramiento con la referida Ley, ya que la misma establece co-responsabilidad a los efectos de la aplicación de multas. 
    Este acuerdo llega en un momento especial, pues la ciudad de San Pablo está sufriendo con la invasión de espacios públicos y privados, con piezas publicitarias de varios tamaños y formas, no siempre con la calidad que el cliente merece y no siempre con el respeto a las normativas del poder público. Una situación de esas, desembocaría con certeza en un enfrentamiento peligroso entre el poder público y los empresarios del sector, con el riesgo que estos últimos, tengan su negocio inmovilizado por los abusos cometidos. 
    Loable la iniciativa del Sindicato que se adelantó con una acción preventiva a través de sus empresas asociadas, para iniciar la retirada de las piezas que no estuvieran de acuerdo con la referida ley. La autorregulación de una actividad siembre inhibe actos de censura impuestos por otros sectores, además de generar credibilidad en la sociedad. La Intendencia y el Sindicato cerrarán un acuerdo con plazos y locales donde las acciones deberán ser iniciadas. Las empresas están cumpliendo lo prometido y, antes del cierre de esta nota, cerca de 140 piezas habían sido retiradas de las calles. Cabe al poder público, ahora, intensificar la fiscalización en el sentido de impedir que las empresas oportunistas se vayan de esos espacios para instalar nuevas piezas y así, perpetuar el problema. 
    En mi opinión, vivimos un momento especial para el mercado, que deberá ser recordado por muchos años. De forma positiva si hubiera continuidad en esta acción, tanto por parte de los empresarios comprometidos con el acuerdo, como por parte de la Intendencia, en el sentido de fiscalizar efectivamente y penar a los que vivan al margen de la ley. Y no debemos olvidar de incluir en ese compromiso, también, agencias y anunciantes que son agentes importantes en el proceso. A ellos también les cabe una gran responsabilidad para celar por el cumplimiento del acuerdo. ¿A quien le gustaría tener su marca asociada a una acción ilegal? 
    Pero también ese día podrá ser recordado de forma negativa si tales providencias no tuvieran la continuidad y cayeran en el olvido. En ese caso, con seguridad, recordaremos con "saudades" de oportunidad perdida, y ciertamente, nuestra ciudad tendrá su paisaje irremediablemente comprometido. 
    Hace mucho se discute la necesidad de ordenar las piezas de Publicidad Exterior no solo en San Pablo, el mayor polo generador de negocios del país, sino también en otras ciudades. Ahora, esa oportunidad está ahí, puesta en manos de empresarios responsables y autoridades municipales, teniendo como copartícipes a las agencias y a los anunciantes. Ese acuerdo es un ejemplo de un trabajo serio que puede ser realizado cuando las partes están realmente interesadas en encontrar soluciones. Y esto puede ser apenas el comienzo de una revolución que golpee de lleno a un mercado que convive con hábitos perniciosos, prácticas poco profesionales y muchos reclamos de acuerdos no cumplidos. Es el momento de la depuración. 
    Esta es la hora del cambio. Del paso decisivo rumbo a un futuro promisorio, donde el real valor de la Publicidad Exterior, podrá ser percibido de forma clara. Es la hora de la demostración de coraje de los empresarios para asumir esa postura de auto regulación, de compromiso, de efectivo compromiso con la ciudad, las autoridades, el mercado y la sociedad. Es la hora de la moralización. 
    La ciudad de San Pablo es un ejemplo para el resto de Brasil. Lo que se haga aquí, será como una onda que se expandirá por el país, sirviendo de ejemplo para otras capitales, en un proceso sin regreso, de moralización del medio. 
    Pues que así sea. Que sea un nuevo frente de batalla para que el segmento obtenga el respeto y valor que merece. Manos a la obra!...

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LECCIONES DIFICILES


Carlos Guzmán Heredia
Director Ejecutivo de Guzmán Heredia y Asociados - Grupo Test

 
   

El trabajo meticuloso y permanente que realizan algunas empresas del sector, han puesto a la publicidad exterior en un plano de mayor reconocimiento por parte de los anunciantes, agencias de publicidad y centrales de medios. Esto se refleja en las conductas adoptadas en las planificaciones de medios, donde son cada vez más las campañas que tienen a la publicidad exterior como principal medio y en muchos casos como único canal de contacto con el mercado, lo cual rompe el viejo esquema del "medio complementario". 
   Es cierto que aún son muchas las cosas de las que el sector carece. Con certeza se puede afirmar que la creatividad no ha llegado a su techo ni mucho menos. Esto se advierte en los trabajos exhibidos en cualquier circuito o dispositivo de Buenos Aires, donde cada vez son más los diseños pensados con exclusividad para la publicidad exterior, abandonando progresivamente -aunque existe el residual- la vieja costumbre de adaptar folletos o avisos de diarios o revistas al formato exterior. Los reconocimientos obtenidos por muchas piezas argentinas en los certámenes internacionales -más allá de la valoración que a los mismos se le otorgue- ratifican ese crecimiento. 
   El otro punto de carencia, que seguramente será más difícil revertir, está relacionado con los mecanismos de medición del medio. En una obstinada decisión de encontrar los puntos de comparación con los otros medios (olvidando que la vía pública tiene solamente publicidad y el resto tiene otros componentes), se pretende cargar las tintas sobre el afamado y relativo rating. Partiremos de la base que el rating nunca midió, al menos públicamente, la cantidad de espectadores durante la tanda, que no es lo mismo que la audiencia de los programas, desde que se inventara un aparatito llamado control remoto. 
   Llevado esto al terreno de la publicidad exterior, contabilizar las personas, vehículos y platos voladores que transiten por determinado lugar, genera un interesante dato estadístico que, en ningún momento, indica cuánta gente realmente vio el mensaje y, en caso que lo hubiera visto, cuántas personas fueron impactadas, lo recuerdan o les generó algún deseo de consumo o de mayor información. 
   La experiencia que en este ámbito desarrolláramos años atrás, nos confirmó que se recordaban marcas y mensajes que no necesariamente estaban en los lugares más transitados, sino que se caracterizaban por una creatividad impactante, lo que por otra parte libera al medio de ciertos fracasos que le adjudican. 
   Pero es cierto que hay algunas lecciones que son más difíciles de aprender. Hay que saber esperar.

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PLANIFICACIÓN AUSENTE


Edgardo Franceschetti
Gerente Comercial Viacart SA

 
   

El sector del escenario que percibimos quienes desempeñamos tareas en las áreas comerciales, está iluminado y por momentos casi rutilante. El movimiento comercial de Argentina es notablemente superior y la tendencia pareciera estabilizarse en un crecimiento medido, pero crecimiento al final de cuentas.
   Pero sería marcadamente positivo, eliminar la tentación glamorosa de comparar nuestro actual estado económico y financiero como país, sin dudas positivo, con aquellos aciagos momentos cuando la tierra temblaba, los dólares desaparecían misteriosamente tras las blindadas puertas de los bancos y vender algo era proeza, mientras que cobrarlo rayaba lo milagroso.
   Si comparamos Argentina 2005 con Argentina 2002, vaya que estamos de maravillas. Pero ya está. Ahora viene otra etapa. Ahora debemos exigirnos otra etapa, pues quedarnos a contemplar la salida del barrial, como si fuera la octava maravilla del mundo, nos consumirá un precioso tiempo que, sin dudas, debemos usar para pensar en lo que viene. Porque no sabemos lo que viene.
   Para eso resultan imprescindibles planificaciones capaces de superar el cortoplacismo asistencialista. Hacen falta planes de gobiernos que actúen a modo de brújula e indiquen con precisión el camino que se quiere transitar. Después tendremos que encolumnarnos nosotros, desde las empresas, para que nadie desentone. Pero si no hay planificación de mediano y largo plazo -como ahora- cada uno tirará de su cordel para el rumbo que crea más conveniente, como casi siempre ha pasado, renovando la versión actualizada de Tupac Amaru y su horrible desgajamiento.
   Las empresas invertirán cuando se conozcan las reglas de juego. Llegarán después las decisiones y acciones, sabiendo a ciencia cierta que se cuenta con seguridad jurídica y perspectivas económicas.

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